Criando niños y niñas bilingües

niños bilingües expatriados

Ilustración por Karina Caro G.

 El 21 de febrero se celebra el día mundial de la lengua materna, la finalidad de esta fecha es concienciar la preservación y conservación de todos los idiomas y dialectos que se hablan en el mundo. Nuestra primera entrevistada es Rebeca Imberg, especialista en lingüística familiar y en adquisición bilingüe del primer idioma, y en esta instancia,  nos explica sobre la importancia que tiene la interacción de  los niños y niñas  con su aprendizaje de la lengua materna.

Rebeca Imberg es de Costa Rica, pero emigró por amor a Alemania. En dicho país, lleva viviendo 12 años, tiempo en el que se ha dedicado a trabajar con familias biculturales y niños bilingües en español-alemán. Gracias a esta experiencia, descubrió la necesidad de apoyo que requieren estas familias y parte de su experiencia y conocimientos están aquí en esta entrevista, que esperamos te sirvan para empoderarte y seguir cultivando la lengua materna con tus hijos e hijas. 

¿Por qué consideras importante que los padres y madres que viven en el extranjero preserven y cultiven el idioma materno con sus hijos e hijas? 

La lengua no es sólo saber hablar un idioma, la lengua es cultura e identidad. Cuando los padres se proponen preservar su idioma, esto no sólo les abrirá muchas puertas a sus hijos cuando sean mayores, sino que por medio de la lengua están transmitiendo su cultura y formando su identidad. El poder comunicarse con la familia extendida les ayudará a sentirse “parte de” y a desarrollar vínculos emocionales con la familia y el país de origen.

Aprender un nuevo idioma no es sólo hablar sino que también es involucrarse con la cultura. Al estar lejos de nuestros países ¿Cómo se puede conectar a los hijos e hijas con la cultura que tienen sus padres y madres? 

Nosotros transmitimos nuestra cultura de manera implícita, la manera en que nos comunicamos con ellos, la música que escuchamos en casa, la comida, las costumbres y tradiciones que aún sin saber estamos enseñándoles. Sin embargo, yo les recomiendo a los padres que tienen muchos años fuera y aún a los recién llegados, mantener el vínculo con la cultura y lo podemos hacer de manera explícita  con “un rincón cultural”, poner fotos de la familia y del país, los colores de la bandera en algún lugar a la vista. La música o los grupos de juego que se organizan son una excelente herramienta también para transmitir la cultura.

¿De qué manera se puede motivar a los hijos o hijas a aprender el idioma que hablan sus padres y madres?

Lo primero es ser consistentes nosotros mismos usando nuestra lengua con ellos, a veces ni nos damos cuenta de que cambiamos de lengua frecuentemente y los niños son pragmáticos, si saben que pueden hablar contigo solo la lengua mayoritaria (la lengua del país) se quedarán con esto. Ellos tienen que ver la funcionalidad del idioma, ver que es importante y útil hablarlo. Ojalá que lo que ellos conecten con esa lengua, sean cosas divertidas y no que sea el idioma obligatorio del que a veces se avergüenzan. Por esto es importante extender el bilingüismo, que ellos vean que hablar varias lenguas es algo “cool” y normal y no que se sientan marginados por esto.

En términos prácticos, ¿cómo se puede apoyar o trabajar con los hijos e hijas el aprendizaje de la lengua materna?

Interactuando mucho con ellos, describiendo acciones y objetivos que tenemos en nuestro día a día, mostrando interés por lo que ellos tienen para mostrarnos. Las bases se dan desde pequeños, desde que son bebés ya están guardados los sonidos de las lenguas en su cerebro, así como el vocabulario, por eso es muy importante la interacción.

En el caso que los niños o niñas no hablan el idioma o tal vez se niegan a hablarlo ¿Cómo debieran abordar esta situación los padres y las madres?

Este es un patrón común, como dije anteriormente, ellos son pragmáticos y tienden a hablar la lengua que todos entienden, así que ser consistentes en el uso de nuestra lengua materna con ellos y usar estrategias para redirigir esos patrones lingüísticos. Lo importante es no obligarlos a que hablen la lengua “x”, pues esto puede causar el efecto contrario a lo que queremos lograr. Tenemos que ser sutiles, respetuosos y sobre todo muy juguetones, el juego y los libros son los aliados perfectos para este tipo de situaciones. Leerles mucho y jugar con ellos en la lengua que deseamos que hablen. 

¿Qué tan importante es la interacción de los niños y niñas con otros pequeños de su misma edad para que aprendan un idioma?

La interacción con sus coetáneos es de las herramientas más efectivas que hay. Los niños al ver que hay otros que hablan su lengua materna, se dan cuenta de la utilidad del idioma y la socialización en esa lengua, les ayuda en la activación de ésta. Muchas veces los niños entienden todo, pero no hablan mucho, y los grupos de juego con este tipo de interacción les ayuda bastante a soltarse en la lengua minoritaria. 

A veces sucede que cuando las familias se van de vacaciones a sus países de origen, los hijos e hijas sienten estrés por no poder comunicarse con sus abuelos, tíos o primos ¿De qué forma se puede acompañar a los niños y niñas en este proceso?

Ayudarlos entregándoles el vocabulario que necesitan o la estructura que les falta en ese momento. No presionarlos para que no se frustren. Sólo apoyarlos con lo que necesiten, sin caer en ser los traductores, también hay que darles su espacio solitos para que puedan poco a poco activar esa lengua.

Hay familias en que la madre o el padre no habla el idioma de la pareja (madre habla inglés y español – padre sólo habla inglés) en ese caso, ¿de qué forma se debiera abordar el aprendizaje del idioma materno en los niños y niñas? ¿Esto puede generar conflictos en la pareja o en la familia porque el hijo o la hija se puede comunicar con su padre o madre en el idioma que su progenitor no maneja? 

Estos casos no son aislados, de hecho, son muy comunes y funcionan muy bien si los padres tienen un plan a seguir. En este tipo de situaciones se opta frecuentemente por la estrategia “un padre-una lengua”, es decir cada padre usa su lengua materna con los niños consistentemente y el inglés se queda como la lengua entre papá y mamá, los niños la escucharán de manera pasiva y es muy posible que cuando entren a la escuela y la tengan que estudiar les suene más familiar porque en casa la escucharon frecuentemente. Si ambos padres desean transmitir su propia lengua materna, se debe de hablar claramente de las estrategias para que ninguno se sienta excluido por no entender lo que habla su pareja con los niños. Si es necesario, el padre o madre, deberá traducirle a su pareja y tratar de estar abiertos a aprender un poquito de la lengua del otro. Cuando los niños estén más grandes hasta se podría escoger una lengua familiar que se hable a la mesa. Pero en estos casos particulares es recomendable que las familias busquen ayuda profesional para tener un plan a seguir.

Esperamos que esta entrevista te haya servido para conocer más sobre el bilingüismo y adquirir nuevas técnicas para implementar en tu familia. Puedes seguir a Rebeca en su Instagram @Bilikids_de, en su perfil encontrarás muchísima información al respecto, también podrás contactarla si necesitas alguna asesoría específica en este tema.

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