Mi esposo perdió su empleo y ahora me siento a la deriva en otro país

Mi esposo perdió su empleo y ahora me siento a la deriva en otro país

Ilustración por Alejandra Aranda Castro.

El año 2020 ha sido un año completamente diferente debido a la pandemia. Un año de muchos retos e incertidumbres, en donde hemos tenido que reorganizar nuestras rutinas, costumbres y al mismo tiempo, adoptar otras nuevas. Además, ha sido un año de mucho aprendizaje, porque hemos aprendido a valorar las cosas más sencillas, esas que quizás antes dábamos por sentado. Salir y conversar con un amigo; o verte con tus familiares para celebrar un cumpleaños, en el 2020, de pronto ya no era posible.

Y puedo decir que el 2021, no se queda atrás. Este año ha sido muy importante continuar con todos los protocolos sanitarios diseñados para evitar contagios, hacer ajustes en nuestras vidas para regresar poco a poco a nuestra “nueva normalidad”. Cuando pienso en ajustes en todos los sentidos, se me viene también a la cabeza la nueva reestructuración que hubo en la empresa donde mi esposo trabajaba. Esa compañía nos acogió a nuestra llegada a Canadá y fue a través de ella que obtuvimos nuestro permiso de trabajo.

En Canadá existen diferentes opciones y esquemas para que una persona pueda venir a trabajar y una de ellas es el “Programa de Nominación Provincial”. Constantemente las provincias evalúan las necesidades laborales y hacen una lista oficial de esas ocupaciones o profesiones con un déficit laboral, los que posteriormente son publicados en sitios oficiales en forma de ofertas laborales para tratar de encontrar empleados.

El gobierno provincial, ayuda a empresas canadienses para que se registren en el programa de trabajadores foráneos y si la empresa califica, su anuncio solicitando empleo se abre a trabajadores internacionales que tengan la experiencia necesaria. La persona que busca trabajo, contacta al empleador, y si todo sale bien, el empleador finalmente entrega una oferta de trabajo por escrito con los términos del contrato, salario, puesto, etc. Si el interesado acepta las condiciones y el puesto propuesto, procede a firmar esta carta y luego de esto comienza todo el proceso de visas e integración familiar.

La oferta de trabajo es enviada a la autoridad de migración provincial y si es acogida, ellos envían la carta de trabajo oficial al solicitante. Éste es el documento con el que podrás entrar a Canadá al pasar por migración, además de tu pasaporte con la visa de trabajo que deberás solicitar y tramitar con antelación. Es importante recordar que si viajas con familia, debes solicitar un récord de visitante para los menores de edad para que éstos puedan ir a la escuela y el o la cónyuge obtendrá un permiso de trabajo abierto.

El trámite de la residencia permanente se demora entre un año y medio a dos años aproximadamente. Durante este tiempo, aplicando a través de la Nominación Provincial, te es permitido trabajar pero sólo y únicamente con la empresa que te contrata y tramita tu permiso, a diferencia de otros programas que te permiten trabajar legalmente en Canadá sin la posibilidad de obtener la Residencia Permanente. 

Una vez que te conviertes en residente permanente, tienes derecho a buscar trabajo en otra empresa pues ya no estás atado a tu primer empleador en Canadá. Si estás interesada en conocer más acerca de este u otros programas, te invito a visitar la página oficial Canada.ca

Y mientras esperaba los resultados del PCR, tuve la bendita oportunidad de poner todo en perspectiva y curiosamente ya no me sentí tan afectada con la noticia del despido de mi marido, pues pensé que claramente nuestra salud es lo más importante”.

En nuestro caso, afortunadamente hace dos años que nos convertimos en Residentes Permanentes, por lo que el hecho de que mi marido haya perdido su trabajo no nos deja tan a la deriva a nivel de visas y permisos. 

Si bien el gobierno de Canadá brinda un seguro de desempleo que te ayuda en la transición para conseguir uno nuevo, así como en la búsqueda de éste, siento que perder el empleo, es siempre algo inquietante y mueve muchas emociones al sentir que ya no tienes cierta seguridad. Cuando te enfrentas a algo así en tu país de origen, me imagino que te encuentras más apoyado emocionalmente por tus familiares y tu comunidad, pero estando en otro país, es un poco más complicado. 

Cuando mi esposo me comunicó la noticia de su despido, yo justo estaba empezando a manifestar síntomas de gripe, y puede que esta nueva situación haya agudizado mis síntomas. Porque al día siguiente me encontraba peor y sinceramente temí que pudiera tratarse del Covid, así que fuimos a hacernos la prueba y mientras esperaba los resultados del PCR, tuve la bendita oportunidad de poner todo en perspectiva y curiosamente ya no me sentí tan afectada con la noticia del despido de mi marido, pues pensé que claramente nuestra salud es lo más importante.

Es curioso cómo solemos dar por hecho algo tan vital como es nuestra “salud”. Es gracias a ella por la que podemos buscar empleo, emprender en algún proyecto o negocio que te permita salir adelante, pero sin ella, simplemente no hay nada. Lo que me ha hecho ver esta experiencia es que existe todo un abanico de posibilidades allá afuera, que es necesario volver a salir de nuestra zona de confort y tomar impulso para lo que sigue.

Si alguna vez estás en esta situación en el extranjero, mi consejo sería que te lo tomes primero con calma, como una oportunidad para mejorar y cambiar y como una oportunidad para poder seguir avanzando en este camino de la expatriación.

Muchas veces, enfrentarse a la realidad de perder un empleo, es muy angustiante y mucho más si tu situación migratoria aún está en proceso o sólo tienes permiso de trabajo temporal. Quizás hasta tengas que evaluar la posibilidad de volver a tu país de origen, al final, cualquiera sea el caso, te invito a que no sientas que fracasas, pues estoy segura de que sin duda has ganado diversas experiencias. Siempre, pero siempre, se puede volver a intentar si así lo quieres. Pero lo más importante será que tú y los tuyos se encuentren bien y gocen de buena salud.

Me resonó muchísimo la frase que hace poco utilizó nuestra querida redactora Macarena Salazar, en su último artículo: “La vida es incertidumbre en sí misma… ¡Lo que sucede, conviene!”. Te invito a leerlo si es que todavía no lo has hecho. Y es que fue así cómo decidí tomarme y ver este evento. Hoy, estamos abiertos a todas las posibilidades, y es que yo también estoy en un punto totalmente distinto del cual llegué a este país, y me siento motivada a emprender o quizás buscar un empleo de medio tiempo, pero sea lo que decida y decidamos, eso ya te lo contaré en otro artículo.

ABRIL GONZÁLEZ

3 comentarios en «Mi esposo perdió su empleo y ahora me siento a la deriva en otro país»

  1. ES cierto, a veces tomarse las cosas con mas calma, verlas desde otra perspectiva, ayuda a ver lo que en un primer momento no vemos. Salir de la zona de confort es lo mas difícil, peroo al ser mujeres expatriadas ya lo hemos hecho al menos una vez, cuando emigramos, asi que dale para adelante nomas!

    1. Hola Sofía, muchas gracias por tu mensaje. Pues tienes la razón, lo mejor es tomarse las cosas con un poco de calma para poder verlas desde otro lugar.
      Además como Mujeres Expatriadas ya tenemos bastante experiencia enfrentándonos a grandes desafíos.
      Bienvenida a la tribu
      Un abrazo

    2. Así es Sofía, sigue costando pero cada vez encuentro que gracias a las experiencias pasadas como bien lo dices, es más fácil hacer ese cambio de perspectiva con mayor naturalidad. Muchas gracias por tu comentario y bienvenida!
      Un abrazo.

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