Mi expatriación no cabe en la definición

como es vivir en el extranjero

Ilustración por Karina Caro G.

De acuerdo a cifras internacionales, hoy en día las mujeres representamos casi la mitad de la población migrante a nivel mundial. Y a pesar de que los motivos que nos han llevado a migrar son diversos, la realidad es que hoy somos millones de mujeres repartidas por el mundo experimentando las mismas vivencias del proceso de expatriación. Pero… ¿qué significa ser expatriada/o?

El término expatriada/o, es utilizado para referirse a las personas como tú y como yo, que de forma temporal o permanente, residimos en un país diferente del país en que nacimos. ¿Suena sencillo verdad? ¡Dos líneas para definir un proceso del que yo podría estar escribiendo durante horas!

Ser expatriada es un concepto complejo, que no cabe en esa ni en ninguna definición. Ser mujer y expatriada es aún más difícil de definir. Pero ser madre, mujer y expatriada, para mí,  es un concepto que sólo puede ser definido con precisión por quienes lo experimentamos en carne propia.

Ser expatriada, es mucho más que vivir en un país diferente al que nacimos. Ser expatriada es haberlo dejado todo por ir en busca de una aventura. Es haber dejado a tu familia, amigas(os) y todo lo que fuiste anteriormente, por ir a comenzar una nueva historia en un lugar donde nunca antes habías estado. Es perder un poco tu identidad al insertarse en una comunidad donde nadie te conoce.

Ser expatriada es haber renunciado a tu trabajo, y muchas veces a una carrera profesional para irte al otro lado del mundo a trabajar en lo que sea. Es sentir que perdiste tu autonomía y que ahora dependes de otro para resolver asuntos que antes solucionabas sola. Es depender económicamente de tu pareja y sentirte incómoda por ello.

Ser expatriada es sentirte sola y echar de menos desde lo más importante, hasta lo más cotidiano. Es extrañar los momentos con tus amigas y preguntarte, por lo menos una vez al mes, si está bien que tus hijos crezcan lejos de sus tíos(as) y abuelitos(as). También es mirar a tus hijos e hijas y querer compartir con tus seres queridos la felicidad de verlos crecer. Es criar lejos de la tribu, tratando de mantener vivas las raíces.

Ser expatriada es enfrentarte a un nuevo idioma y lidiar constantemente con la frustración que sientes al no aprenderlo tan rápidamente como quisieras. Es ver como tus hijos e hijas lo hablan mejor que tú;  y es convertirse en la guardiana de tu lengua de origen.

“Ser expatriada es sentir pena, nostalgia, alegría y contradicción a la vez. Es un sin fin de sentimientos encontrados, pero por sobre todo, ser mujer, madre y expatriada es sinónimo de fuerza, coraje y valentía.”

Ser expatriada es mirar un mapa y sorprenderte con la enorme distancia que te separa de tu país. Es aprender nuevos códigos culturales y recordar con ternura y nostalgia la idiosincrasia de tu país.

Ser expatriada es haber llorado en el aeropuerto al despedirte, y ahora no estar segura de querer regresar. Es sentir que no perteneces del todo al lugar en donde vives, al mismo tiempo que te sientes un poco extranjera cuando vas de vacaciones a tu propio país. Por supuesto también es abrir la mente para aprender de otras culturas, tradiciones y costumbres, y tener muchas historias y anécdotas nuevas para contar.

Ser expatriada es empoderarse y rebuscárselas para reinventarse en lo laboral. Es descubrir una parte tuya que no conocías. Es empezar de cero en lo social y sorprenderte con tu capacidad para hacer nuevas amigas. Es aprender a reírte de ti misma, enfrentándote a tus miedos y frustraciones de manera constante.

Ser expatriada es sentir pena, nostalgia, alegría y contradicción a la vez. Es un sin fin de sentimientos encontrados, pero por sobre todo, ser mujer, madre y expatriada es sinónimo de fuerza, coraje y valentía.

beatriz arévalo mama migrante
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4 comentarios en «Mi expatriación no cabe en la definición»

    1. Hola Xotchil, pues sí, este es un sentimiento muy recurrente cuando nos convertimos en expatriadas, lo importante es tener en claro que es parte de la vida de emigración, y estar atentas a todo este proceso para que las emociones no nos lleven a otros procesos más complejos. Muchas gracias por dejarnos este mensaje!

  1. Uy me emocioné al leer, es una descripción perfecta de lo que he vivido, lo que pienso y siento a menudo… gracias por compartir, por hacernos sentir que somos muchas, que no estamos solas y que somos super power. Un abrazo desde Dinamarca

    1. Hola Paulina, muchas gracias por dejarnos este comentario! Nos hace muy feliz saber que gracias a este artículo que podemos acompañar en tu proceso de expatriación. Y exactamente como lo dices, ya no estamos sola aquí llegó esta tribu para acompañarnos en todo momento. Un abrazo

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